miércoles, 28 de agosto de 2013

Education

¿Qué es educación?
Los pedagogos y teóricos de la educación suelen coincidir en definirlo como el proceso que permite al ser humano alcanzar su máximo potencial, lo que le hará plenamente humano.
La parte de "plenamente humano" me daría para debatir sobre si una persona puede no ser verdaderamente humana, pero no es el tema de hoy.
Centrémonos en la parte del "pleno potencial", que ahí es donde está la miga.

¿Debe la educación servir a los intereses de la sociedad como conjunto, o a los del sujeto individual? ¿Se puede compatibilizar lo uno y lo otro?

Los que mantienen la educación como un proceso de socialización, ya que es la sociedad lo que nos hace verdaderamente humanos, defienden una educación en la que el sistema educativo encauce a cada alumno hacia una determinada rama del conocimiento, en función de sus aptitudes.
Se alega que si al niño se le da bien algo, será feliz desarrollando su talento, y se convertirá en un valiosísimo profesional para el conjunto de la sociedad. Nada que no sea, en esencia, cierto. Muy pragmático, claramente.

¿Problema? Si ese proceso de especialización se inicia demasiado temprano, el alumno perderá una enormísima cantidad de conocimientos de otras áreas. Conocimientos que son necesarios para estructurar la realidad. Conceptos como el funcionamiento de una red eléctrica, el proceso de colonización, nociones sobre las reacciones químicas... no son solo cultura general, nos ayudan a ver el mundo con mayor precisión, limitando la posibilidad de ser engañados o errar en nuestras actuaciones.
Para ello no basta con una educación primaria, porque a esas edades no se tiene una capacidad de abstracción lo suficientemente desarrollada como para comprender ciertos contenidos.
Aparece así la necesidad de ampliar la educación "general" hasta los 15-16 años, como en nuestro sistema educativo.

Esta premisa de "el individuo necesita aprender a estructurar la realidad para saber orientarse en ella" podría parecer algo que defienden los que buscan dar importancia al individuo, pero realmente es una afirmación bastante neutra. Claramente, buscas dar herramientas útiles al sujeto, que desde el punto de vista de la sociedad en conjunto no son imprescindibles... pero toda sociedad se beneficia de la mejor preparación de sus integrantes. Al fin y al cabo, se aumenta la posibilidad de que puedan resolver problemas simples fuera del campo en el que se han especializado (la de dinero que habría gastado yo en electricistas si no hubiera tenido esas clases de Tecnología en el instituto, o la cantidad de técnicos informáticos que hubiera necesitado para arreglar unos problemas mínimos).

Se alega también, desde los sectores defensores de la educación para la sociedad, que su método contribuye a generar grandes profesionales expertos, mientras que otros sistemas generan profesionales mediocres, pues no se tiene en cuenta su capacidad, sino su interés y motivación.
No estoy en contra de aprovechar nuestros talentos, para nada, pero ¿qué pasa cuando nuestros talentos y nuestros intereses no coinciden? ¿Qué pasa cuando nuestros talentos no afloran hasta que crecemos más?
Respecto a la segunda pregunta, mi respuesta consiste en reiterar lo que ya comenté de "dejar crecer a los alumnos mientras les enseñamos de todo".
En contestación a la primera, haré otra pregunta que ataca la idea de priorizar al sujeto:
¿Quién tiene claro a los 14 años que quiere hacer? Ninguno.
¿Y a los 16? Pocos.

Muchos de nosotros hemos ido cambiando de idea hasta que nos tocó elegir carrera. Carrera que elegimos en función de nuestros gustos y posibilidades en ese momento (lástima que tenga que mencionar esto segundo, porque lo ideal sería que la economía no nos limitase), salvo aquellos que fueron condicionados por sus padres (también es triste que se de esto). Carrera que algunos cambiaron al poco o al mucho de empezarla, para hacer algo más ajustado a sus capacidades o intereses.
Supongo que ahí es donde más se puede criticar el sistema que tenemos: permite a la gente "perder tiempo" hasta que encuentra lo que busca. Pero resaltaré las comillas de "perder tiempo", porque no lo considero del todo así. Es, a mi juicio, un proceso de conocerse a uno mismo, con sus gustos y sus límites. Lo importante es acabar haciendo algo que te guste y que te de trabajo (sin aprovecharse de la excusa del "sigo buscando", claro).
Porque si eso es perder tiempo, señores y señoras mías, entonces dejar que la gente busque pareja por si misma es perder tiempo también, que no creo que muchos la encuentren a la primera... pero no por eso defendemos el matrimonio concertado, ¿no?

Y dejando atrás este símil que tanto me ha gustado y que se me ha ocurrido sobre la marcha, volvamos al tema que nos atañe.
La motivación es importante. Y la motivación, se pierde (y se gana). Se pierde cuando se obliga a uno a ir por un camino marcado, por mucho que le guste. Porque por mucho que se limite el acercamiento a otras áreas de la realidad del alumno, éste las acabará experimentando o conociendo.
Y puede que le gusten.
Puede que le gusten más que aquello que se le da bien.
Pero no podrá acceder a ellas, porque el sistema lo impide.
Y eso frustra. Empaña la vida.
La felicidad del sujeto no siempre es algo racional.

Si me hubieran hecho estudiar lo que se me daba bien, hoy en día sería biólogo o matemático o teólogo o filólogo. Son cosas que se me dan bien, que me gustan, no hubiera sido un gran problema.
Pero me gustaba más la perspectiva de enseñar.
En un sistema educativo para y por la sociedad, yo no habría podido ser maestro. Porque cuando tocó elegir carrera, mis habilidades sociales y de empatía eran mínimas.
Y aquí estoy hoy, disfrutando de los cumplidos de alumnos y madres sobre mi enorme capacidad docente y simpatía.
Y es que muchas veces, el talento importa menos que la motivación.
Cada éxito nos anima a seguir avanzando, y cada fracaso, a seguir mejorando.

Conclusión: dejen a los niños, a los adolescentes, ser lo que quieran.
Ser, que no hacer.
No podemos que los niños hagan lo que quieran, eso no es educación. Y sin educación, aparecen los vagos, los incultos y los violentos.
Eduquemos para ser felices.
Eduquemos para las responsabilidad.
Si son felices, serán eficientes en lo que hagan, porque estarán motivados.
Si son responsables, elegirán lo que es mejor para ellos y para el resto, porque tendrán conciencia de grupo.
Y así no habrá que elegir entre individuo o sociedad. Porque el individuo feliz y educado sabe que, aún con sus peculiaridades y diferencias, no puede vivir al margen de la sociedad.

No dejemos que los padres y los maestros decidan por los estudiantes.
Dejémos a los padres y maestros que ayuden a los estudiantes a decidir.
Porque por muy bien que los conozcan... nunca los conocerán tan bien como ellos mismos.
Porque... a nosotros tampoco nos gusta que decidan por nosotros, ¿verdad?

lunes, 19 de agosto de 2013

Unrecognizable

Ando aquí, hablando con mi amiga Eugenia, sobre nuestras tribulaciones, a través de un portal Burgos-Madrid.
*Sigh*
¿Quién me iba a decir hace 5 años que iba a estar como estoy ahora?

Un chaval que por aquel entonces empezaba a hacer amigos fuera de los compañeros de clase de toda la vida, que comenzaba a salir más allá de las 10 de la noche, que había optado por hacer magisterio de inglés porque "tenía salidas" y se le daba bien el idioma, que no pillaba los dobles sentidos ni se imaginaba a sí mismo con una chica. Un jovenzuelo que se escandalizaba cuando alguien decía "sexo". Un alumno estudioso que no había visto internet más que en ordenadores ajenos, que nunca había probado el alcohol fuera de la media copa de cava en cumpleaños y navidades.

Y aquí estoy. Saliendo hasta las 5 y pico de la madrugada, socializando con cierta soltura, dando clases "de estrangis" porque ni magisterio ni pedagogía acabaron teniendo tantas salidas y que holgazanea en internet mirando cualquier tontada o hablando. Hablando con tantos amigos nuevos, o con mi estupenda novia (que si lee esto me dirá "¿Pero cómo pones eso? ¡Que vergüenza!" *risas*). Un chaval que... si bien no ha ido tremendamente pedo nunca, sabe lo que es ir achispado... ¡y hasta bailar! (y no, no hace falta alcohol para esto *risas*). La fase de quedarse desconcertado ante los chistes con dobles sentidos o las bromas subidas de tono, pasó y se cambió por una en la que yo mismo hacia esas gracias.

Mejor o peor, no sé. Supongo que depende del telescopio o la lupa con que se me mire. Distinto, en cualquier caso. Contento (contentísimo) con muchas cosas. Con otras, no tanto. Pero con aciertos y con fallos, no deja de ser lo que soy. Es mi torre.

Para bien o para mal, la pequeña torre de hace 5 años creció, se añadieron habitaciones, se destruyeron otras, otras quedaon abandonadas. Se consiguieron tomos y tomos de nuevos e interesantes conocimientos. No es la torre más estable del mundo, no. Rechina cuando se anda. ¡Anda que si rechina! ¿Que parece que cualquier dia me caigo con toda la estructura! *risa*

No, no es para tanto. Realmente, los cimientos son estables. Las habitaciones de la gente que importa crecerán o disminuirán, pero siempre estarán aquí. Los libros arderán o se comprarán, pero siempre habrá libros. Las puertas estarán siempre abiertas al visitante.

Como siempre, lo bueno supera a lo malo. Eso es algo que sé. Será cuestión de ir tapando las grietas y limpando el polvo. De matar los ratones y los bichos que haya rondando la torre, y de mejorar los pilares día a día, trabajando con quienes día a día están a mi lado, en cuerpo o en portales.

miércoles, 19 de junio de 2013

Clousure.

Ayer corroboré que, finalmente, tras dos añitos (algo menos, realmente), he acabado mi Licenciatura en Pedagogía.
Parece hasta importante, ¿eh?
Licenciado.
Pedagogo.
Y sin embargo, la sensación, y la realidad, son muy distintas.
Aprender aprendí poco.
No digo que no aprendiera nada, eso sería faltar a la verdad, pero verdad es que mucho tampoco aprendí.
Aprendí cosillas nuevas y refresqué lo que había aprendido en psicilogía de Magisterio. Economía fue interesante, y aunque no lo considere excesivamente útil para la vida real, formó mi espíritu crítico. Ciencias sociales, bueno, me sirvió para estructurar mejor en mi mente el batiburrillo de leyes educativas, ya derogadas. ONG's para el desarrollo fue interesante, por ver una nueva perspectiva de la realidad, aunque estuviera algo sesgada por el profesor. Y bueno, en política aprendí, aunque no recuerde bien, la jerarquía de la legislación en España. Baranda no nos enseñó propiamente, pero nos dio materiales muy buenos para que aprendiéramos nosotros. Hasta Gañán me enseñó algo, aunque solo fuera las partes de un proyecto.Vamos, lo que en inglés se diría "bits and pieces", un poco de todo.
Un poco, pero no de todo.
Porque yo soy de esas personas que consideran que las carreras tienen que costar aproblarlas. Que hay que echarle ganas, esfuerzo, mimo... y claramente, Pedagogía no me ha requerido mucho de nada de eso. Bueno, mimo puede que sí, por los trabajos.
¡Que trabajos!
No sé si es una exclamación buena o mala. Supongo que ambas, aunque el balance no es bueno. Cuando se aplica la ley del mínimo esfuerzo a todos los trabajos, mal va la cosa. Admito que algunas veces yo mismo fui vago en mis aportaciones, pero fueron las menos. Muchas fueron las veces que me tocó compensar las carencias de otros a varios niveles. Más de las que me hubiera gustado.
Puede que os planteéis: "Oye, Diego, si estás contento con tu parte de los trabajos, ¿por qué te quejas?". Pues por lo mismo que dije antes: un trabajo mediocre no debería llevarse una buena nota. Aunque bueno, después de que los que trabajábamos en los grupos lo dejásemos bonito, pues a lo mejor no era tan mediocre. Puede que ahí si me queje de vicio...
...
Pero no. Eso implica que hay gente que, sin esforzarse, sacó la misma nota que yo.

Dicen que no nos quieren acreditar la competencia para ser orientadores, y yo me digo: Si no fuera porque no lo han hecho basándose en criterios académicos, me parecería totalmente correcto.
No estamos formados para salir a ejercer nuestra profesión de pedagogos.
En absoluto.
Tenemos un poco de varias cosas, pero bastante poco, y no de todo lo que hace falta.
Y ahí nos sueltan, al mundo, para que volvamos con el rabo entre las piernas a hacer el Master que nos acredite como competentes (pero que no nos profesionalizará mucho más), o para que pasemos a engrosar las listas del paro.
Seguramente acabe volviendo a la Universidad de Burgos, ese lugar sombrío donde se pierde la esperanza de ser un buen profesional en el futuro, y encima, te cobran a cambio.
Pero al menos, la etapa de pedagogía quedó atrás.
Un papelote más y dos años menos de felicidad.
Menos mal que hubo cosillas que hicieron que este tiempo mereciera la pena.
Pero esas cosas, afortunadamente, seguirán... la carrera, gracias a Dios, no.
La carrera ya está acabada.

jueves, 2 de mayo de 2013

Wounded

It's hard to heal yourself when you have no time to do so.
It's hard to be healed when your healers have no time to do so.
So we must endure the pain and swallow our tears.
For a time will come when we all have time to heal and be healed.
I just hope these wounds don't kill me before that time comes.

viernes, 16 de noviembre de 2012

She.

She is great.
And she proves it everyday.
I'm glad I met her, because she is great.

viernes, 26 de octubre de 2012

Socially awkward.

Hoy no hay gran cosa que decir.
Simplemente me siento bastante inepto socialmente.
Hay tantas cosas que me gustaría decir y no digo por no encontrar las palabras, el momento o... no se, la habilidad para decirlas.
No estoy hablando de cosas necesariamente profundas.
Muchas veces me falta el "¿Qué tal?" o el "Me alegro por tí", y no es que no lo diga porque no me importe o no lo sienta así. Simplemente... hay veces que me abruma la situación de encontrarme cara a cara con una persona y decirle eso. Y no precisamente por falta de confianza. Es simplemente un nudo en la lengua, en el cerebro, en el estómago...
Otras veces hay emociones que superan a otras. Por utilizar un ejemplo sencillo, cuando saludo a alguien a quien me hace mucha ilusión ver y esa ilusión cubre por completo la preocupación por su estado anímico, físico o de cualquier otro tipo.
Soy un torpe. *Suspiro*

domingo, 14 de octubre de 2012

Teenager.

Hace ya... 2 años y pico que dejé de ser ya un "teenager" como se dice en inglés. Vamos, que dejé de ser un chaval de "diez y tantos" para entrar en la década de los 20, con su supuesta madurez y responsabilidad.
Y sin embargo, aquí estoy, con 22 añazos, y planteándome si no soy más inmaduro que hace 2 meses, cuando todavía tenía 21.
No es que yo haya cambiado mucho. Simplemente han pasado cosas extrañas y cosas curiosas. He conocido a gente y he conocido mejor a la gente a la que pensaba que ya conocía bien. Y supongo que eso se ha traducido en un cambio de actitud ante la vida. Mis principios siguen iguales, pero mis procedimientos tal vez cambien algo.

*Sigh*

Me paro a pensar y me planteo que posiblemente nunca tuve una adolescencia como la de los demás (hablando en general). Nunca lo eché de menos, sinceramente. Pero en parte, siento como si una parte de mí quisiera recuperar esos años "perdidos" (aunque ni perdidos ni nada, simplemente los utilicé de un modo diferente, y no me arrepiento). Y la otra parte, como es propio de mí, se niega a dejarme actuar de un modo tan ilógico.

Y soy consciente de que no habréis entendido nada, porque todo lo que escribí es muy genérico, pero es que, en parte, ni siquiera yo sé que pienso ni qué me pasa, ni cómo actuar.
Estoy bastante perdido en esta torre mía de mi alma y de mi corazón, que de repente, parece totalmente extraña a mis ojos.
Y bueno... que no sé para que escribo, si total aquí no entra nadie.

viernes, 12 de octubre de 2012

Dust.

Uf.
Uffff.
¡Cuánto polvo!
...
Nada de dobles sentidos, ¿eh?

La verdad es que 5 meses son mucho. 5 Meses sin actualizar esta torre mía, de mi alma y de mi corazón.
Pero 5 es un buen número.
Además, 5 meses dan para mucho. Especialmente estos 5 meses.

No me voy a detener a contar que ha pasado o que he hecho este verano. Simplemente quedémonos con que ha sido un verano especial. Muy bueno. Muy extraño. Pero está lleno de esos momentos del pasado que recuerdas con nostalgia, con alegría y con esa sonrrisa de tonto que se le dibuja a uno en la cara cuando piensa en un buen momento. Memorable. Tuvo sus sombras, como todo. Tuvo momentos agrios. Pero lo seguiré recordando como uno de los mejores de mi vida.
Las Jornadas. Las tardes con las amigas. Las quedadas de la aso. El Level Up. Las partidas de rol. El multi-cumpleaños. El Tanabata. Las partidas de Tronos...
Volverán, pero nunca como esta vez.

Ahora de nuevo en la uni, sin la mitad de profesores, con una desgana absoluta por todo, el verano se hace mucho más dulce de recordar. Pero "show must go on". Y esa es de nuevo la historia de mi vida. Al menos este cuatrimestre. No hay demasiado tiempo para la magia de momento...

O a lo mejor sí... y lo hacen aún mejor.
;)

lunes, 7 de mayo de 2012

That's me.

Ese soy yo. Claro que sí.
Con un par, me planto delante del profesor, después de haber hecho un trabajo de investigación del horror acerca de las ventajas económicas de la energía nuclear y meto la pata hasta el fondo en la primera diapositiva. Así, entrando por la puerta grande.
Tenía que haber contrastado mejor los datos acerca del precio del kilowatio/hora. Pero mi mente pareció omitir el pequeño detalle de que ese dato viene en las facturas de la luz, así que el que había puesto estaba mal. Y para rematar de cabeza el fallo, voy y digo que la energía se mide en watios y la potencia en kilowatios (es al revés). ¡Solo porque me sonaba que lo ponía en las facturas! Ahí sí se acordó de las facturas mi dichoso cerebro, claro, pero omitiendo el dato anterior, no fuera a ser que lo tuviera bien.
En serio, ahora mismo tendré el cociente intelectual de un mono, o poco más. Si pudiera verme desde otro cuerpo, me cruzaba la cara varias veces, solo para ver si aprendo de una maldita vez.
Y claro, el sentimiento de idiotez es doble porque el profesor dará por sentado que apenas lo he preparado... a pesar de haber hecho más que otros dos miembros del grupo junto (el tercero se salva, porque pese a que creo que no ha hecho tanto, no puedo saberlo, y al menos se le ha visto implicado). Para esto me como yo los nervios y el trabajo de juntar todas las partes, ponerlas bonitas, revisar por si hay fallos (pero como soy un chulazo y un soberbio, mi parte no la reviso), de coordinar al grupo...
Ese soy yo, un maldito inepto con los humos muy subidos.
La próxima vez que me veáis, cruzadme la cara, que me lo he ganado.

lunes, 30 de abril de 2012

Answers.

Hace unos días, la señorita Cristina me nominó para hacer un test de estos estilo "red social".
Y bueno, como la invitación me resultó motivadora, pues veo oportuno responder (si bien no nominaré a nadie).

Al parecer, hay que empezar contando 11 cosas sobre uno mismo:
-Me llamo Diego, pero la gente con la que tengo confianza acostumbra a llamarme por varios "motes": Moral (que es mi primer apellido), Genu (de la época en la que repetía continuamente la palabra"genuino") y Paladinus (por el nick del foro de la Asociación). Ninguno tan genial como Diego, la verdad.
-ADORO estar en la cama, aun si estoy despierto. Dormir o descansar me dan felicidad.
-Me metí a Magisterio de Inglés porque me daba "respeto" irme fuera de Burgos a estudiar Filología Inglesa.
-Luego me metí a Pedagogía porque algo había que hacer hasta que encontrase un buen trabajo fijo.
-En relación con lo anterior, detesto la mayoría de las asignaturas de Pedagogía.
-De pequeño era algo más regordete (y creo que mono). Ahora me he quedado largo y delgado como un palillo.
-Tiendo a tener rachas de interés obsesivo por cosas que me gustan: cuando era pequeño monté una "escuela de magia" con los amigos, a lo Harry Potter. Cuando estaba con Warhammer, empecé a contruir la Torre Blanca de Hoeth (que da nombre a este blog). Y ahora derrocho horas con Canción de Hielo y Fuego.
-En el instituto podía meter hasta 6 horas seguidas de estudio para preparar un examen, pero como magisterio era simplona, perdí el hábito.
-Me considero una persona inteligente, y me ofendo cuando alguien duda de ello.
-La gente me dice que tengo el autoestima muy baja, yo pienso que no es para tanto, que solo soy realista (quitando mis momentos emo, que los tengo).
-Al contrario que mucha gente en internet, no tengo especial afecto por los gatos. Tampoco por los perros, ni por ningún animal en concreto. Pero algunos perros no están mal.

Y luego venían estas preguntitas:
1- ¿Cuál es tu comida favorita?
Adoro el pollo y el cordero asado, especialmente si tienen partes crujientes. Cualquier cosa basada en patatas también me agrada sobremanera (deliciosas, deliciosas patatas a la importancia).

2- ¿Sigues conservando a tus amigos de la infancia?
Un par de ellos, sí. Uno es un poco pesadete y quedo poco con él, porque suele meterle fichas a mis amigas y ellas se molestan. La otra es muy simpática, pero se me pasa llamarla. Una pena, porque me lo paso muy bien con ella. Ah, bueno, también está Marina, que la conocí en Primaria, "desapareció" en Secundaria, Y apareció al empezar la universidad. Pero supongo que a causa del lapsus temporal, la veo más como una amiga reciente. Con el resto tengo poco contacto.

3- ¿Qué prefieres, el libro o la película?
El libro tiene más matices siempre, y te permite dar rienda suelta a la imaginación. Además te permite volver atrás, releer cachos interesantes... La película es más cómoda y rápida, eso sí.

4- ¿Eres un animal nocturno o diurno?
Con el nuevo horario de tarde, me levanto tarde y me meto a la cama relativamente tarde. Si hablamos de si voy de fiesta o soy de salir de tarde, me quedo con la tarde, claro.

5- ¿Te gustaría casarte por la Iglesia?
Hombre, soy creyente y practicante, no es solo ilusión, es sentimiento de "deber moral". Aunque bueno, alguien podría alegarme que no soy el ideal de cristiano (si bien, no me considero un mal tipo... sé de qué pie cojeo).

6- ¿Cómo sería tu casa ideal?
Si hablamos de "casa ideal", me conformo con que tenga mucha, mucha luz. Con esas ventanas que son como una pared entera de grandes.
Si hablamos de "la casa de mis sueños", estaríamos hablando de un castillo de piedra, al más puro estilo medieval... pero con electrodomésticos e Internet *risas*

7- ¿Tienes mascota? ¿Cual es tu animal preferido?
No tengo. Tuve periquitos y una tortuga, pero eran del cole (los cuidé durante un verano solo). En propiedad tuve un pollito (llegó a gallo, pero esa parte no la conocí), un jilguero y varios peces de colores. Oh, y un cangrejo de río que llegó a mudar el caparazón.

8- ¿Alguna vez te has teñido el pelo?
No. Una vez me planteé teñírmelo de blanco, pero la respuesta de mi padre fue "si te lo tiñes, no vuelves a entrar en casa".

9- ¿Con qué color te identificas?
Azul celeste. El azul me ha encantado desde pequeño, en sus distintas tonalidades. Últimamente he descubierto mi gusto por los colores claros, así que el azul celeste es mi color. Es muy tranquilizador, a mi modo de ver. Muy suave. Me reconforta.

10- ¿Cuantas horas diarias de media pasas en internet?
Muchas. Cuantificarlas sería imposible. Más de 3 diarias con total certeza. Puede que más de 5.

11- ¿Té, café o ninguno de los dos?
Me gustan los dos, aunque prefiero el té porque es menos amargo. Aún así, acostumbro a tomar más café (con leche y bastante azucar), porque considero que con esa leche añadida, alimenta más *risas*

sábado, 28 de abril de 2012

Diamonds.

¿Ha pasado un buen tiempo desde la última vez que pasé por aquí, verdad?
Pues sí. Cosa de la universidad, principalmente. Las prácticas por la mañana y las clases por la tarde creaban un horario-tenaza que apenas me dejaba respirar. Y eso sin añadir las clases particulares que doy (ahora más que antes, que tengo cliente nueva) ni la academia. Y bueno, alternado con eso, pues cosillas de las II Jornadas de Manga y Ocio Alternativo (nos van a quedar geniales, aunque se nos vaya el dinero en ello) y los múltiples líos y momentos de angustia con los que muchas veces os habré deleitado. Vamos, que he pasado una larga racha de trabajo, exámenes, trabajos de clase, reuniones, presentaciones, lip-dubs (esto es lo más rayante de todo) y personas enfadadas conmigo (o yo con ellas).
Pero de todo se aprende. Y esta vez he aprendido que soy resistente. He pasado una racha dura, pero yo he sido más duro.
Sin embargo, no creo que sea algo exclusivo de mí. Todos somos resistentes, recios como los diamantes. Y esa es la palabra clave de hoy: diamantes. Somos todos diamantes: al nacer somos como diamantes en bruto, altamente imperfectos y burdos, carentes de forma definida. Luego, según crecemos, en la familia y la escuela vamos siendo tallados, vamos ganando en genialidad, belleza y perfección, hasta convertirnos en piezas únicas, irrepetibles y grandiosas. Con muchas  facetas, pero sin dejar de ser un solo ente. Brillantes. Resistentes. Eternos. Y con un valor incalculable.

sábado, 18 de febrero de 2012

Old.

De estas veces que te sientes viejo y achacoso... pues esta es una.
Sigh, supongo que no podré volver a marcarme un YMCA en condiciones.
Aunque ahí no sé si es más la edad o el sentimiento de haber hecho el ridículo.
Pero vamos, que ya no aguanto tanto como antes, me canso más rapido.
También me emociono más fácilmente y también soy capaz de ocultar u olvidar mis frustraciones con más agilidad.
Me hago "mayor", pero "mayor" de "anciano".

lunes, 6 de febrero de 2012

Dear teachers:

Os habéis superado. Cada día lo hacéis. Cada día hacéis que me cuestione cómo demonios estáis dando clases en Pedagogía.
Pedagogía, el arte de enseñar a enseñar.
El problema es, estimados docentes míos, que debéis ser los peores artistas del Universo. O a lo mejor es que tenéis un estilo un tanto abstracto y soy yo el que no aprecia vuestra excelencia pedagógica; todo puede ser.

Hay profesores que explican sin explicar. Me explico (valga la redundancia): yo también se leer; aprendí cuando era pequeñito. Y sinceramente, no necesito que un señor (o señora, que también hay muchas profesoras) venga a leer los apuntes en voz alta. Lo que necesito es que me diga qué significan las cosas que no están claras o que están excesivamente sintetizadas, o que me explique los porqués, las causas, las implicaciones, las aplicaciones... Leer, insisto, puedo hacerlo yo (o si la Universidad necesita asignar un docente, Loquendo puede hacerlo muy bien).

Esa es una de mis quejas, pero no es la que me ha motivado a ponerme a escribir hoy. No, hoy lo que me enerva es el tema de la evaluación. En mis escasos 3 años y pico de experiencia como universitario he visto muchas formas de asignar notas. Y nunca en Magisterio tanto como ahora en Pedagogía, he visto modos tan horribles de evaluar.
Cuando estaba en Magisterio, me quejaba a veces (sin razón ni conocimiento) de que evaluar por medio de un trabajo o un par de proyectos no aseguraba que hubieras aprendido. Era joven e inexperto, y no sabía lo que decía. Lo estoy comprobando ahora, cuando veo que lo aprendido de memoria se olvida muy rápido, por muy bien que se aprenda, pero que los proyectos y el cómo los hiciste, y el "de qué iban" y el "qué partes tenían", se quedan en la memoria. Y no solo eso, sino que te dan algo de práctica para saber hacer las cosas cuando toque hacerlas.

Este año, he visto la ineficacia de los exámenes llevada al extremo. Se pierde la esperanza en la evaluación final (la evaluación con exámenes, para los que no estéis al tanto de cómo lo llamamos los educadores).
Memorizar nunca es entender, eso está claro. Pero era difícil memorizar sin entender al menos parte de lo que se estudia. Y claro, el argumento es: si se aprende las cosas de memoria para el examen, algo aprenderá (hablamos de aprendizaje significativo, es decir, de comprender lo que se aprende), y además, le sirve al profesor para ver el grado de esfuerzo de los alumnos.
Y aquí es cuando me presento yo, delante de 3 de mis 8 exámenes habiendo hecho un aprendizaje significativo de mis resúmenes de los apuntes. Resúmenes que llevan su tiempo y su trabajo de elaboración, reflexión, selección y comprensión. Resúmenes considerablemente completos, sin olvidar ningún punto importante, aunque esté muy sintetizado. Resúmenes que pasan por alto aspectos particulares por considerarlos poco relevantes para un aprendizaje completo, y porque si los incluyesen, pues obviamente no serían resúmenes, sino los apuntes completos. Y aquí es cuando veo que me llueven las hostias educativas por todos los lados. Al parecer, lo particular, lo concretísimo, lo aplicable a un solo caso, es lo importante. Nos podemos ir olvidando de los aspectos generales que son la base sobre la que se construye todo lo demás. Esto es el mundo al revés y estas son sus leyes. Y si tienes suerte y te sabes la respuesta, seguramente al profesor le parezca corta, por eso de que has sitentizado los contenidos al verte incapaz de memorizar 100 páginas al pie de la letra.

Y así es como me veo, impotente, frente a una pregunta sobre el porcentaje que se destina a las ONG's en la declaración de la renta, sobre si los padres tienen o no poder decisorio en si sus hijos promocionan (no venía en los apuntes, y además lo que se hace en la práctica contradice totalmente la respuesta que me dio el profesor) o sobre la lista de competencias básicas de Ciencias Sociales (harto hice con aprenderme una breve definición de lo que eran, teniendo en cuenta que solo es uno de los 15 cambios que introduce la LOE en Secundaria, teniendo en cuenta que tenía otros 15 para Bachillerato, otros 30 para la LOCE (que no se llegó a aplicar, pero nos la preguntan igual) y otros tantos para las 5 leyes y planes de educación anteriores).

Y sí, sí, soy consciente de que, seguramente, a vosotros también os la hayan jugado muchos profesores. Si no estoy negándolo, ni qutándole importancia, ni diciendo que lo mío sea más flagrante. No, no. Lo que digo es que, si os habéis visto en una situación, sabréis la impotencia, la desesperación y el desgarro emocional que supone. Porque no hay nada peor que ponerle empeño a algo, y te suspendan. Y luego, que venga otro idiota que copió o que le pasaron las preguntas, y saque más que tú (aunque solo sea en proporción estudio/nota).
Y por esto mismo es por lo que no me cortaré, en aquellas asignaturas que considere que los profesores me han estafado y me hayan puesto una nota sustancialmente inferior a la que me merezco por esfuerzo o conocimientos, de irle a llorar al "educador" de turno hasta que tenga una nota que considere, como poco, menos injusta.

Y uno de los mayores problemas de esto es que, por hablar en plural, meto a muchos grandes docentes que me han dado clase y me han hecho aprender (muchos, incluso cosas útiles) y disfrutar aprendiendo. Así que por ellos va un brindis:

¡Por los profesores que no se limitan a un examen para evaluar! ¡Por los que te hacen trabajar en clase y luego lo valoran! ¡Por los que saben hacer preguntas de exámen que se puedan responder con esquemas o resúmenes! ¡Por los que saben evaluar y por los que saben enseñar!

P.D: No me apetece releer esto, así que si me encontráis fallos de coherencia, decídmelo.

martes, 31 de enero de 2012

Angst.

Sí, estoy en el ordenador. Una vez más. Teniendo examen el lunes siguiente.
Porque soy un incosciente. O un irresponsable. O porque no tengo capacidad de concentración.
Y lo peor: estoy angustiado por ese examen.

El hecho de que me queden casi 7 días para prepararlo no me tranquiliza. La asignatura es dura, aunque no es nada que no pueda superar. Y sigo angustiado, aun así.

Tal vez sea que es la primera vez que me salto una primera convocatoria (la de Didáctica General de 1º de Magisterio no cuenta, porque era anual y falte al primer parcial). Esta vez no hay una segunda oportunidad y, al parecer, eso me quita el sueño.

Y mira que nunca he necesitado una segunda convocatoria, ni una segunda oportunidad para estas cosas. Todo a la primera, siempre. Un record personal del que, de momento, puedo estar orgulloso.

Pero ahí está el miedo a que, como dice el refrán, haya una primera vez para todo y suspenda.

Luego está la poca motivación para estudiar esa asignatura. Bueno, cualquier asignatura en general... Pedagogía ha probado ser un desagüe de ánimos, ilusiones y expectativas de futuro. Pero claro, era tener una carrera (y esta vez, Licenciatura) en dos añitos más. Que buen engaño te mete la UBU así, como quien no quiere la cosa...

Claro, va uno, inexperto, y se piensa que le va a abrir todas las puertas. Pero sigo diciéndome que tal vez hubiese sido más fácil coger el trabajo que me daban en alguna de las academias que me llamaron y ale, a ganarse la vida, que ya toca. Así son dos años de anti-pedagogía, sin hacer lo que realmente me gusta, que es enseñar.

Y bueno, lo dicho, que así uno pierde ánimos. Y a los exámenes, añade que te dejan "incomunicado" o, siendo menos exagerados, no te dejan tanto tiempo para hablar con la gente. "Pero si te pasas medio día aquí", diréis. Sí, sí... pero la angustia me impide empezar a hablar, por miedo a entretenerme y perder más tiempo de lo esperado. Tiempo que de un modo u otro, acabo perdiendo igual, y refuerza el sentimiento de angustia.

Y no llevo nada bien la falta de contacto humano, la verdad. Es de esas cosas que me consume por dentro. Añadamos a todo esto mi continua sensación de ser un pesado, de molestar o aburrir a la gente cuando les hablo. Vamos, algo explosivo.

¿Os habéis planteado alguna vez por qué no os abro conversación todos los días si tanto afirmo necesitar el contacto humano y las charlas? Pues sí, por no parecer un pesado. Bueno, por eso y porque muchas veces siento la necesidad de comprobar si vosotros tenéis necesidad o interés de hablar conmigo. Un poco retorcido esto último, ¿no? Pero así es mi mente... miedo a entusiasmarme y a establecer amistad con gente que realmente no tiene interés por tener una relación amistosa conmigo.

Y así es como empezamos hablando de estudios y acabamos hablando de inseguridad emocional. Sublime...

domingo, 29 de enero de 2012

Interlude.

Pequeña actualización. Así, entre exámenes.

De momento, las cosas han ido bien, dadas las circunstancias: una asignatura la llevaba aprobada con parciales y de 7 exámenes que tenía, me presenté a 6 y los 6 aprobados. Nada del otro mundo: dos sobres en dos optativas facilonas, dos notables y un par de seises y pico que espero poder convertir en sietes.
Y puesto así, solo queda Sociales. Tengo 7 días y medio para estudiarlo, y he subrayado unas pocas páginas ya. No debería ser un problema, viendo que los otros los estudié en un máximo de 2 días. Pero hoy no he hecho casi nada y me da angustia por no habler empezado en orden con ello. No, si va a resultar que soy responsable y todo... Jeh.

Y bueno, estudios aparte, ando algo raro. Bueno, venía raro desde hace un par de semanas. Parece que los exámenes me suben la líbido o así (no preguntéis, en serio, mi mente es un lugar muy turbio a veces). Pero desde que acabé la primera tanda, ando como muy sensiblero... no sé. Bueno, más bien dicho, sí que sé, pero intento olvidarlo.
En fin, que a ver si encuento alguna moza que se soporte... o consigo que las amigas me reserven más cantidad de abrazos... jeh.

Y si dejamos las emociones al margen también, pues oye, desde el jueves hasta el sábado he visto a bastante gente: a Marina (que la veo muy poquiño a la pobre, aunque esté aquí), a Manolo, a Da'Nan (aunque fuera fugazmente), a Zar, a Kas, a Cris (sesión de DDR+chocolate+charla) y a Quirce.

Edito: Entre ayer y hoy he hecho unos poquiños cambios. Principalmente, he metido unos vídeos aquí, a la derecha. Unas cancioncejas de mis favoritas de YouTube. Si me veo con ganas, las iré cambiando. Luego, también he cambiado el color de los enlaces visitados, que antes no se veían apenas, y la letra de los gadgets.

Edit 2: Esto no lo va a leer ni el Tato, que me lo sé yo. Sigh. *Sonrisa amarga*

Edit 3: Acordarme de escribir algo sobre las navidades cuando pase el examen de Sociales.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Offended.

Habrá quien diga que me ofendo con facilidad. Y ahí estaré yo para contestarle que no es para tanto, que suelen ser cosas justificadas. Y me permito el lujo de afirmar esto porque me baso en hechos y no en suposiciones.
Si es cierto, por otro lado, que a lo mejor me dejo llevar por mi orgullo, y pongo las cosas peor. Pero, ¿dónde está el límite entre el amor propio y la soberbia?
No me arrepiento de cómo actué ayer. Para nada.
Al fin y al cabo, después de una semana horrible, cabría esperar un poco de interés por mi estado. Pero me parece que eso no es algo que abunde por mis alrededores.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Varys.



"-Decidme, Lord Varys, ¿a quién servís en realidad?

-Al reino, mi buen señor —contestó Varys con una sonrisa—, no lo dudéis."

Y de entre todos los personajes que hay en Canción de Hielo y Fuego, escogí este. Un eunuco calvo con unos kilos de más. Aunque bueno, tampoco es un eunuco cualquiera: Lord Varys, Consejero de Rumores desde la época del rey Aerys II hasta la actualidad. Supongo que desde la parte de rumores hasta la de eunuco (sí, me temo que sí), me recuerda a mí en gran medida.
Y los que me conozcáis, no os extrañaréis. Rumores, onformación, conocimiento. Todo es lo mismo. Saber es poder, y pocos saben más que este tipo.

Nunca busqué de forma demasiado activa la información y los chismes, ni siquiera ahora (aunque es evidente que sí que ha aumentado la curosidad). No sabría decir muy bien el motivo. Tal vez empezó como inseguridad, como una necesidad de saber si la gente que decía valorarme realmente contaba la verdad. Eso sería hace cusa de un año o así. Luego me dí cuenta de que era algo mucho más potente y delicado; una palabra dicha a la persona correcta (o incorrecta, según se mire) y puedes destrozar el tejido social. Como una chispa sobre un manto de seda, dejaría un buen agujero. Y por eso hay que tener cuidado, y creo que hasta ahora, lo he tenido.
Saber cosas puede ser un escudo o un arma, como he dicho, pero también pude ser magia. Magia con poder de sanar. Dar la información oportuna puede ayudar a la gente a seguir adelante, a que no se desanime o a que no caiga en pozos oscuros. Eso es lo que intento.

Y sin duda, la información más peligrosa es aquella sobre nosotros mismos. A veces las personas confían secretos a gente digna de poca confianza, y se vuelve contra ellos. Pero aún más preocupante es la información que uno tiene que guardar sobre sí mismo para evitar que los demás sufran.
¿Hasta dónde es justo ocultar? ¿Dónde acaba la preocupación por el daño que puedas causar a los demás con lo que sabes sobre tí mismo y empieza el egoismo de querer contarlo para liberarse de una carga, o el egoismo de no contarlo para evitar enfados? ¿Como distinguir un motivo del otro?

...

¿Qué hacer?
To speak or not to speak, that is the question.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Confidence.

Podría decirse que estoy satisfecho. Pese a que todavía tengo muchas cosas pendientes, que no sé si me dará tiempo a hacer, estoy satisfecho. En parte, a nivel académico, no han ido mal las cosas. No hasta ahora. Pero no es eso. A nivel personal, estoy satisfecho. O tal vez satisfecho no sea la palabra. ¿Conforme? ¿Animado? No sé. El caso es que tengo algo más de confianza en mí.
Confianza en uno mismo. Parece sencillo; parece que solo depende de uno mismo. En gran parte, sí, pero hace falta lo que llaman "feedback". Creo que el feedback no me ha faltado. A lo mejor, me ha faltado de las personas que esperaba, o en la cantidad que esperaba, o en el momento que esperaba. Pero en general, no ha habido escasez de gente que se preocupase por mí, que me preguntase "¿Que tal?". Tal vez lo que me faltaba era un poco más de confianza en ellos, y en mí mismo. El miedo a estorbar, a molestar, a que te malinterprenten... el miedo en general es lo que hace que no haga todo lo que podría o me gustaría hacer. Pero bueno, poco a poco, intento superarlo.
Habrá cosas que siga guardando, como mi manía de buscar el equilibrio entre las veces que inicio y que me inician conversación: me parece una estupenda manera de ver el interés que tiene la gente por mantener el contacto. Aunque bueno... seré más indulgente en ese aspecto.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Surrender.

When you try your best, but you don't succeed
When you get what you want, but not what you need
When you feel so tired, but you can't sleep
Stuck in reverse

And the tears come streaming down your face
When you lose something you can't replace
When you love someone, but it goes to waste
Could it be worse?

Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you

And high up above or down below
When you're too in love to let it go
But if you never try you'll never know
Just what you're worth

Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you

No es la letra completa... pero con eso me vale. Abandono. No puedo seguir adelante. Lo intenté, I promise. Pero son demasiadas cosas. Enterrado bajo las piedras, pero a la vista de todos los que miran. La torre cayó conmigo dentro; no pude sacar fuerzas para mantenerla, estaba soportando demasiadas inclemencias. Debería haber sido un mago mucho más poderoso para haberlo evitado. Pero no lo soy. Aguanté hasta el límite, y luego, me rompí. It's too late now. I can't be fixed.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quick-tempered.

Cada vez más, me doy cuenta de que mis respuestas emocionales son bastante fuertes. La cuestión que me planteo es si porque exagero las causas o porque realmente lo merezca... o simplemente porque mi situación es complicada, o porque va escrito en mi personalidad.
No sé, pero la cuestión es que realmente, no me suele provocar un estado de bienestar y tranqulidad. Realmente, si me pasa algo que considero bueno, la reacción no es tan exagerada como si es algo malo. Puede que sea baja tolerancia a la frustración... pero no sé... realmente pienso que no me merezco la mayoría de las cosas que me pasan, que me merezco que la vida se porte mejor conmigo. Jeh. Como si la vida pudiera imponer justicia. O como si la justicia fuera un término que pudieran emplear los seres humanos...
Otra cosa que es graciosa es que soy incapaz de mantener un enfado más de... no sé... démosle 24 horas, tirando al alza. Y eso es algo que me intriga... la incapacidad de mantener un sentimiento de ese estilo. Puede parecer muy bonito, pero me paro a pensar y digo: pues la verdad es que tampoco soy capaz de mantener un estado de felicidad más de 24 horas... seguramente menos. En fin...