viernes, 18 de marzo de 2011
Suffering.
No se trata de masoquismo. Simplemente, hay cosas que no podemos evitar hacer. Simplemente hay cosas, que queremos hacer sin importar cuan dolorosas puedan ser las consecuencias.
jueves, 10 de marzo de 2011
Effort.
martes, 8 de marzo de 2011
Hero.
Pocos rescates tan épicos como este he visto en mi vida, por no decir ninguno.
La canción también es espectacular (y mirad que soy exquisito para la música).
Necesitaría una escena así en mi vida, para recordarme que estoy vivo.
viernes, 4 de marzo de 2011
Good-bye
Esta vez ha sido muy pronto. O muy tarde, según se mire.
Llegas, estás dos meses y adiós.
Hablo de colegio, claro está.
Dos meses han sido suficientes para que haya desarrollado un apego enorme a "mis niños". Y los llamo "mis niños" porque, después de pasar 6 horas al día con ellos, puedo decir que casi he pasado tanto tiempo con ellos como sus propios padres.
Sí, lo recuerdo. Recuerdo que hace 2 meses, el segundo o el tercer día de clase, cuando se les juntaron el hambre y las ganas de... evacuar (por todos los orificios corporales posibles), estaba hasta el moño de ellos. Pero eso simplemente es como con cualquier persona: hace falta conocerla bien para apreciarla.
-Ahí estaba Vega, pequeñita y monísima, negandose a darme un beso, pero encantada de darme abrazos.
-Ahí estaba Juncal, pidiendome con los ojos llorosos que llamase a su madre para que viniera a recogerla por la tarde.
-Ahí estaba Gonzalo, que no me guardó rencor a pesar de que le pillé el cuello con la cremallera uno de los primeros días.
-Ahí estaba Guillermo, auto-dibujándose sonrisas con pinturas o lapiceros en sus fichas, por si acaso yo no se las ponía.
-Ahí estaba Lucía, sonriendo con los ojos cerrados y haciendose la remolona a la hora de despedirse de mí.
-Ahí estaba Alexia, dándome abrazos estilo "constrictor", dándome besos y diciendo que se iba a mi casa en vez de a la suya.
-Ahí estaba Tomás, que aunque fuera un auténtico trasto, me llenaba a abrazos y era tan mono que no podía enfadarme con él.
-Ahí estaba Javier S., que no entendía de la misa a la media, pero que venía como loco a abrazarme en cuanto me veía.
-Ahí estaba Esther, monísima también y lista como ella sola, saludándome por la calle y llamando mi atención en clase.
-Ahí estaba Alicia, una auténtica bicheja, escondiendose entre las sillas mientras contaba los cuentos.
-Ahí estaba Enrique, el que mejor sabía decir "por la chimenea sale un cohete" cuando decíamos "colorín colorete".
-Ahí estaba Daniel, el mayor, haciendo las fichas al instante y pegando a sus compañeros el resto del tiempo.
-Ahí estaba Paula, insistiendo en que no me iba a invitar a su cumpleaños y bailando en cualquier momento.
-Ahí estaba Marina, muy presumida, contándome la enorme cantidad de cosas de Hello Kitty que tiene en casa.
-Ahí estaba Pedro, con sonrisa traviesa, a pesar de ser de los más calmaditos de clase, comiéndose sus tortitas de maiz antes del recreo.
-Ahí estaba Daniel, el pequeño, feliz sobre todas las cosas con su pañal y dibujando a Spider-man todo el tiempo.
-Ahí estaba Julia, llorando porque no quería que su mamá se fuera y agarrandose a mi pierna para que no hiciera lo mismo.
-Ahí estaba Beatriz, con unos ojazos enormes, sin hablar apenas, pero sonriendo de oreja a oreja en cuanto me veía aparecer.
-Ahí estaba Álvaro, haciendo travesuras todo el rato y llorando a mares en cuanto se le llamaba la atención.
-Ahí estaba Jorge, incapaz de mirar o deescuchar a la misma persona durante más de dos segundos.
-Ahí estaba Carlota, que llegó al cole el mismo día que yo, y que aunque tuvo un par de fugas, nunca dió ningún problema.
-Ahí estaba Martina, a la que tardé casi medio mes en conocer, porque cuando ella se puso buena, yo me puse enfermo.
-Ahí estaba Javier L., que hubiera pasado desapercibido si no fuese porque tardaba años en acabar sus fichas.
-Ahí estaba Hugo, siempre dando la impresión de que estaba a punto de romper a llorar, y siempre jugando solito por propia voluntad.
-Ahí estaba Inés, con unos gestos y unas expresiones faciales que muchos actores desearían poder añadir a su registro.
-Ahí estaba Adrián, repitiendo que se había puesto el abrigo "tú" solo y diciendo que se cansaba de hacer fichas a los treinta segundos de empezar.
Y eso solo en mi clase, que luego también tenía a algunos de "mis niños" en la clase de Paulino. Menciones especiales entre ellos para Sara, con los ojos abiertos como platos, siempre con su abu; para Carla, que no dejaba de abrazarme y darme besos, aunque luego se portaba fatal; y para Germán, listo entre los listos, con una memoria espectacular y cara de velocidad o enfado.
Los echaré de menos a todos y cada uno de ellos. Echaré de menos a mi tutora, Iris, que se portó genial conmigo y se molestó en buscar profesores de Primaria que me admitieran en sus clases para poder ver como funcionan las cosas con los mayores. Echaré de menos a Paulino, ese hombre que no solo es el profesor 10, sino también el hombre 10, porque hace de todo y todo lo hace bien. Echaré de menos las conversaciones con él (aunque me llevo muchos sellos y figuritas de los Simpsons de recuerdo). Echaré de menos a los demás profesores, que me trataron genial. Echaré de menos a la máquina de café de la sala de profesores, y también a los bombones y galletas que los profes traían por sus cumpleaños. A las compañeras de prácticas... no las echaré de menos, porque las veré en la facultad.
Pero sobre todo, echaré de menos a mis niños. Espero que tengan el mejor futuro del mundo y que España les llegue sin crisis ni paro y la literatura sin faltas ortográficas ni vampiros brillantes.
Que la fuerza acompañe a mis pequeños padawans.
lunes, 28 de febrero de 2011
Rapunzel.
Pues ahora os la voy a cambiar un poco, siguiendo los consejos creativos de Germán Pernas.
Parte 1
*Llega Olivia Wilde con armadura completa al pie de la torre*
O-Diego Moral, he venido a rescatarte. Lanza tu luenga melena por la ventana para que pueda trepar hasta tí.
*Diego se asoma a la ventana*
D-Vale, pero ten cuidado no me abras las puntas.
*Diego lanza su larga melena, que llega hasta el pie de la torre y la jamelga empieza a trepar*
D-Y como te va a llevar un rato... ¡Partidita de Dungeons and Dragons!
Parte 2
*Llega Olivia Wilde con armadura completa al pie de la torre*
O-Diego Moral, he vuelto a rescatarte de una vez por todas.
D-Vale, tu empieza a trepar, que yo estoy con mi partida de Dungeons, que estoy en nivel 14 y tengo que salvar un pueblo de elfos.
*La actriz empieza a trepar. Aparece un dragón que elimina brutalmente a la jamelga*
D-¡Sí! ¡Nivel 15!
Elf.
Sí, no hay otra palabra para describiros que no sea curiosos.
Sois impulsivos; lo quereis todo aquí y ahora. No sabeis esperar, ni teneis paciencia como los de mi raza. Esperar un mes se os hace eterno, mientras que a nosotros una década se nos hace asequible.
Sois ambiciosos; nunca os parece suficiente lo que teneis. No conoceis el significado de la conformidad. Buscais tener no solo lo vuestro, sino lo de los demás, mientras que los de mi raza nos conformamos con aquello que se nos da por naturaleza, y lo aprovechamos y valoramos al máximo.
Os reproducís como conejos y os expandis por el mundo sin ton ni son, sin la más mínima preocupación por si dicho mundo podrá albergar a las criaturas que engendreis o si podrá soportar vuestra forma de vida.
Sois corruptos, egoistas y vanidosos. Os apuñaláis los unos a los otros. Os aprovechais de los débiles. Esclavizais a los demás. Os apoderais de lo que no os pertenece como si tuvierais pleno derecho a hacerlo.
Y sin embargo, os va bien.
Prosperais. Teneis fuerza de voluntad.
Y a veces, solo a veces, sabeis hacer las cosas como es debido.
Eso es lo que os hace curiosos.
¿Habéis oído ese refrá que dice "Una manzana podrida pudre a todas las demás en la cesta"? Pues a vosotros os pasa lo contrario: un humano excepcional puede salvar a centenares de humanos. Es por eso que os respetamos. Pero no os olvideis: los altos elfos no toleraremos que os paseis de la raya.
domingo, 27 de febrero de 2011
Invocation.
La invocación de personajes extraplanarios requiere necesariamente el trazado de un círculo de invocación. El trazado de dicho círculo debe realizarse de forma meticulosa, evitando por todos los medios cualquier error significativo en las medidas de cada uno de sus componentes o en las runas de los anillos de protocolo. Es desaconsejable utilizar compases de cuerda para trazar las circunferencias, puesto que su longitud puede variar en función de la tensión que le demos, dando como resultado circunferencias no cerradas o defectuosas. En su lugar, se recomienda el uso de una tabla de madera o metal con múltiples agujeros, no solo porque su rigidez permita trazar circunferencias más precisas, sino también por el hecho de que nos permite agilizar el proceso de trazado si los agujeros han sido realizados a las distancias que luego utilizaremos en el círculo de invocación. Los lápices de grafito o carboncillos solo se deben emplear para trazar las circunferencias en casos de extrema emergencia, puesto que el carbono de los mismos provocaría una pérdida ingente de energía quintaesencial, lo que elevaría enormemente el gasto de quintaesencia y podría poner en peligro la propia energía vital del conjurador. Si el círculo va a ser trazado sobre un terreno duro, como el granito, es más recomendable usar una tiza o incluso, un cristal de cuarzo. Si el terreno es blando, siempre podremos valernos de un palo para realizar el trazado, teniendo la precaución de que el surco que realicemos no sea excesivamente profundo (alrededor de un par de milímetro de profundidad es suficiente). También es conveniente que el terreno sea lo más llano y liso posible para evitar distorsiones mágicas en el proceso de invocación. No es necesario decir que el terreno debe estar limpio, sin piedras u objetos de tamaño significativo (es decir, de un tamaño fácilmente perceptible por el ojo humano).
Acabada la sección de consejos básicos, pasamos ya a la parte del trazado del círculo de invocación, la cual conlleva dos fases: el trazado del círculo de translación y el trazado del círculo o círculos de conjuración.
Trazado del círculo de translación:
El círculo de traslación es el eje central del círculo de invocación. En su interior es donde tiene lugar la traslocación del individuo invocado. En sí mismo, no tiene poder alguno, y necesita de los círculos de conjuración para poder cumplir su cometido. Al contrario que el trazado de los círculos de conjuración, el delineado de estos círculos no es una ciencia exacta, y depende en gran medida del conocimiento de la criatura que vamos a invocar y de la intuición del conjurador o conjuradores. El trazado deberá realizarse del siguiente modo:
1.- Trazad la primera circunferencia, con un radio alrededor de un metro mayor al que estimaríamos oportuno para poder contener a la criatura o ser que va a ser invocado.
2.- Trazad la segunda circunferencia con un radio igual al apotema del heptágono inscrito. (Es preciso recordar que dicho heptágono inscrito es solamente una guía del trazado del círculo de traslación, de modo que no lo trazaremos físicamente, sino que utilizaremos otros medios para plasmarlo, tales como haces de luz, proyecciones, varas, cuerdas, etc.).
3.- Fragmentad el primer anillo en siete secciones iguales por medio de segmentos que vayan desde la primera circunferencia hasta la segunda.
4.- Inscribid las runas del protocolo de invocación en las secciones del anillo, usando para ello un cristal natural infundido de Quintaesencia o un cristal de Lirio.
5.- Trazad la tercera circunferencia con el radio que hayamos estimado oportuno para contener al ser o criatura que vayamos a invocar.
6.-Fragmentad el segundo anillo en tantas secciones como sea oportuno en función del plano de origen de la criatura que vayamos a invocar:
-Plano Astral: 3 secciones
-Plano Material: 4 secciones
-Plano Etéreo: 5 secciones
-Infierno: 6 secciones
-Cielo: 7 secciones
-Purgatorio: 8 secciones
7.- Trazad las runas del protocolo de translación correspondiente al plano elegido, usando para ello un cristal natural infundido de Quintaesencia o un cristal de Lirio.
8.- Trazad el polígono correspondiente, haciendo que sus vértices coincidan con los puntos donde los segmentos de fragmentación del protocolo de translación se encuentran con la tercera circunferencia.
Trazado del círculo de conjuración:
Los círculos de conjuración se disponen alrededor del círculo de translación, unidos a este por líneas que se continúan de los segmentos de separación entre las runas del protocolo de invocación del círculo de traslación. De esto se desprende que un máximo de siete círculos de conjuración puedan trazarse junto al círculo de traslación para completar el círculo de invocación. Dichas líneas de conexión deberán tener una longitud igual a la suma del radio de la primera circunferencia del círculo de traslación y la primera circunferencia del círculo de conjuración. En caso de que vayamos a alimentar el círculo con vitae, trazaremos la fuente en esta línea. El trazado deberá realizarse del siguiente modo:
1.- Trazad la primera circunferencia con un diámetro igual a la altura del conjurador que vaya a introducirse en el círculo de conjuración.
2.- Trazad la segunda circunferencia con un radio igual al apotema del heptágono inscrito en la primera circunferencia. (Tal y como se mencionó anteriormente en el círculo de traslación, este heptágono no se trazará físicamente).
3.- Fragmentad el anillo en siete secciones iguales por medio de segmentos que vayan desde la primera circunferencia hasta la segunda. Hay que tener en mente que la línea de conexión con el círculo de translación no debe continuarse en una línea de fragmentación del protocolo del círculo de conjuración, salvo si tenemos la intención de alimentar el círculo con nuestra propia vitae. Si, como es normal, tenemos intención de alimentar el círculo con Quintaesencia, deberemos procurar que la línea de conexión con el círculo de translación llegue hasta la mitad exacta del arco exterior de una de las secciones del protocolo.
4.- Inscribid las runas del protocolo de invocación en las secciones del anillo, empezando por la sección situada a la derecha de donde vaya a ir la línea de unión con la fuente y continuando en sentido de las agujas del reloj, de modo que la última runa quede en la sección situada a la izquierda de dicho lugar. Para el trazado de las runas puede emplearse tanto un cristal natural infundido de Quintaesencia como un cristal de Lirio.
5.- Trazad la línea de unión con la fuente y el círculo donde se vaya a colocar la fuente. Si la fuente va a ser de Quintaesencia, dicha línea saldrá del extremo opuesto al punto donde el círculo de conjuración se une por una línea con el de translación, y tendrá una longitud igual al radio de la primera circunferencia del círculo de conjuración. Si la fuente va a ser de vitae, esta línea es coincidente con la línea de unión entre círculos. El diámetro de la fuente es siempre de un palmo. Si la fuente es de vitae, ésta debe estar a una distancia de la primera circunferencia del círculo de conjuración igual al radio de ésta. Recordemos que no es necesario que todos los círculos de conjuración que se unan a un circulo de traslación utilicen el mismo tipo de fuente, pudiéndose combinar éstas en cualquier proporción.
6.- Trazad la estrella de siete puntas, inscrita en la segunda circunferencia, de modo tal que las puntas de dicha estrella coincidan con los puntos en los que los segmentos de separación del protocolo se encuentran con la segunda circunferencia.
Cuanto mayor sea el número de círculos de conjuración que se añadan a un círculo de translación para crear un círculo de invocación, mayor será la potencia del mismo, aunque dicha potencia dependerá enteramente de la capacidad de los magos que canalicen la Quintaesencia, pudiéndose dar el caso de que un círculo de invocación mantenido por un solo mago de gran poder sea más potente que uno mantenido por siete magos de menor talento.
Una vez realizado el trazado completo del círculo de invocación, el conjurador o conjuradores se introducirán en sus respectivos círculos de conjuración, y con cuidado de respetar los trazos del círculo, colocarán la fuente de su círculo en su circunferencia de fuente. Realizado esto, deberán situarse rápidamente dentro del heptágono que se forma en el centro de la estrella para poder empezar a canalizar la Quintaesencia y llevar a cabo la invocación.
Extraido de "Arcanos Revelados" (Sección 3, capítulo 2), de Diego Moral.
(Si te has leido todo esto y lo has entendido, deja un comentario)