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lunes, 7 de mayo de 2012

That's me.

Ese soy yo. Claro que sí.
Con un par, me planto delante del profesor, después de haber hecho un trabajo de investigación del horror acerca de las ventajas económicas de la energía nuclear y meto la pata hasta el fondo en la primera diapositiva. Así, entrando por la puerta grande.
Tenía que haber contrastado mejor los datos acerca del precio del kilowatio/hora. Pero mi mente pareció omitir el pequeño detalle de que ese dato viene en las facturas de la luz, así que el que había puesto estaba mal. Y para rematar de cabeza el fallo, voy y digo que la energía se mide en watios y la potencia en kilowatios (es al revés). ¡Solo porque me sonaba que lo ponía en las facturas! Ahí sí se acordó de las facturas mi dichoso cerebro, claro, pero omitiendo el dato anterior, no fuera a ser que lo tuviera bien.
En serio, ahora mismo tendré el cociente intelectual de un mono, o poco más. Si pudiera verme desde otro cuerpo, me cruzaba la cara varias veces, solo para ver si aprendo de una maldita vez.
Y claro, el sentimiento de idiotez es doble porque el profesor dará por sentado que apenas lo he preparado... a pesar de haber hecho más que otros dos miembros del grupo junto (el tercero se salva, porque pese a que creo que no ha hecho tanto, no puedo saberlo, y al menos se le ha visto implicado). Para esto me como yo los nervios y el trabajo de juntar todas las partes, ponerlas bonitas, revisar por si hay fallos (pero como soy un chulazo y un soberbio, mi parte no la reviso), de coordinar al grupo...
Ese soy yo, un maldito inepto con los humos muy subidos.
La próxima vez que me veáis, cruzadme la cara, que me lo he ganado.

sábado, 28 de abril de 2012

Diamonds.

¿Ha pasado un buen tiempo desde la última vez que pasé por aquí, verdad?
Pues sí. Cosa de la universidad, principalmente. Las prácticas por la mañana y las clases por la tarde creaban un horario-tenaza que apenas me dejaba respirar. Y eso sin añadir las clases particulares que doy (ahora más que antes, que tengo cliente nueva) ni la academia. Y bueno, alternado con eso, pues cosillas de las II Jornadas de Manga y Ocio Alternativo (nos van a quedar geniales, aunque se nos vaya el dinero en ello) y los múltiples líos y momentos de angustia con los que muchas veces os habré deleitado. Vamos, que he pasado una larga racha de trabajo, exámenes, trabajos de clase, reuniones, presentaciones, lip-dubs (esto es lo más rayante de todo) y personas enfadadas conmigo (o yo con ellas).
Pero de todo se aprende. Y esta vez he aprendido que soy resistente. He pasado una racha dura, pero yo he sido más duro.
Sin embargo, no creo que sea algo exclusivo de mí. Todos somos resistentes, recios como los diamantes. Y esa es la palabra clave de hoy: diamantes. Somos todos diamantes: al nacer somos como diamantes en bruto, altamente imperfectos y burdos, carentes de forma definida. Luego, según crecemos, en la familia y la escuela vamos siendo tallados, vamos ganando en genialidad, belleza y perfección, hasta convertirnos en piezas únicas, irrepetibles y grandiosas. Con muchas  facetas, pero sin dejar de ser un solo ente. Brillantes. Resistentes. Eternos. Y con un valor incalculable.

martes, 31 de enero de 2012

Angst.

Sí, estoy en el ordenador. Una vez más. Teniendo examen el lunes siguiente.
Porque soy un incosciente. O un irresponsable. O porque no tengo capacidad de concentración.
Y lo peor: estoy angustiado por ese examen.

El hecho de que me queden casi 7 días para prepararlo no me tranquiliza. La asignatura es dura, aunque no es nada que no pueda superar. Y sigo angustiado, aun así.

Tal vez sea que es la primera vez que me salto una primera convocatoria (la de Didáctica General de 1º de Magisterio no cuenta, porque era anual y falte al primer parcial). Esta vez no hay una segunda oportunidad y, al parecer, eso me quita el sueño.

Y mira que nunca he necesitado una segunda convocatoria, ni una segunda oportunidad para estas cosas. Todo a la primera, siempre. Un record personal del que, de momento, puedo estar orgulloso.

Pero ahí está el miedo a que, como dice el refrán, haya una primera vez para todo y suspenda.

Luego está la poca motivación para estudiar esa asignatura. Bueno, cualquier asignatura en general... Pedagogía ha probado ser un desagüe de ánimos, ilusiones y expectativas de futuro. Pero claro, era tener una carrera (y esta vez, Licenciatura) en dos añitos más. Que buen engaño te mete la UBU así, como quien no quiere la cosa...

Claro, va uno, inexperto, y se piensa que le va a abrir todas las puertas. Pero sigo diciéndome que tal vez hubiese sido más fácil coger el trabajo que me daban en alguna de las academias que me llamaron y ale, a ganarse la vida, que ya toca. Así son dos años de anti-pedagogía, sin hacer lo que realmente me gusta, que es enseñar.

Y bueno, lo dicho, que así uno pierde ánimos. Y a los exámenes, añade que te dejan "incomunicado" o, siendo menos exagerados, no te dejan tanto tiempo para hablar con la gente. "Pero si te pasas medio día aquí", diréis. Sí, sí... pero la angustia me impide empezar a hablar, por miedo a entretenerme y perder más tiempo de lo esperado. Tiempo que de un modo u otro, acabo perdiendo igual, y refuerza el sentimiento de angustia.

Y no llevo nada bien la falta de contacto humano, la verdad. Es de esas cosas que me consume por dentro. Añadamos a todo esto mi continua sensación de ser un pesado, de molestar o aburrir a la gente cuando les hablo. Vamos, algo explosivo.

¿Os habéis planteado alguna vez por qué no os abro conversación todos los días si tanto afirmo necesitar el contacto humano y las charlas? Pues sí, por no parecer un pesado. Bueno, por eso y porque muchas veces siento la necesidad de comprobar si vosotros tenéis necesidad o interés de hablar conmigo. Un poco retorcido esto último, ¿no? Pero así es mi mente... miedo a entusiasmarme y a establecer amistad con gente que realmente no tiene interés por tener una relación amistosa conmigo.

Y así es como empezamos hablando de estudios y acabamos hablando de inseguridad emocional. Sublime...

domingo, 29 de enero de 2012

Interlude.

Pequeña actualización. Así, entre exámenes.

De momento, las cosas han ido bien, dadas las circunstancias: una asignatura la llevaba aprobada con parciales y de 7 exámenes que tenía, me presenté a 6 y los 6 aprobados. Nada del otro mundo: dos sobres en dos optativas facilonas, dos notables y un par de seises y pico que espero poder convertir en sietes.
Y puesto así, solo queda Sociales. Tengo 7 días y medio para estudiarlo, y he subrayado unas pocas páginas ya. No debería ser un problema, viendo que los otros los estudié en un máximo de 2 días. Pero hoy no he hecho casi nada y me da angustia por no habler empezado en orden con ello. No, si va a resultar que soy responsable y todo... Jeh.

Y bueno, estudios aparte, ando algo raro. Bueno, venía raro desde hace un par de semanas. Parece que los exámenes me suben la líbido o así (no preguntéis, en serio, mi mente es un lugar muy turbio a veces). Pero desde que acabé la primera tanda, ando como muy sensiblero... no sé. Bueno, más bien dicho, sí que sé, pero intento olvidarlo.
En fin, que a ver si encuento alguna moza que se soporte... o consigo que las amigas me reserven más cantidad de abrazos... jeh.

Y si dejamos las emociones al margen también, pues oye, desde el jueves hasta el sábado he visto a bastante gente: a Marina (que la veo muy poquiño a la pobre, aunque esté aquí), a Manolo, a Da'Nan (aunque fuera fugazmente), a Zar, a Kas, a Cris (sesión de DDR+chocolate+charla) y a Quirce.

Edito: Entre ayer y hoy he hecho unos poquiños cambios. Principalmente, he metido unos vídeos aquí, a la derecha. Unas cancioncejas de mis favoritas de YouTube. Si me veo con ganas, las iré cambiando. Luego, también he cambiado el color de los enlaces visitados, que antes no se veían apenas, y la letra de los gadgets.

Edit 2: Esto no lo va a leer ni el Tato, que me lo sé yo. Sigh. *Sonrisa amarga*

Edit 3: Acordarme de escribir algo sobre las navidades cuando pase el examen de Sociales.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Surrender.

When you try your best, but you don't succeed
When you get what you want, but not what you need
When you feel so tired, but you can't sleep
Stuck in reverse

And the tears come streaming down your face
When you lose something you can't replace
When you love someone, but it goes to waste
Could it be worse?

Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you

And high up above or down below
When you're too in love to let it go
But if you never try you'll never know
Just what you're worth

Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you

No es la letra completa... pero con eso me vale. Abandono. No puedo seguir adelante. Lo intenté, I promise. Pero son demasiadas cosas. Enterrado bajo las piedras, pero a la vista de todos los que miran. La torre cayó conmigo dentro; no pude sacar fuerzas para mantenerla, estaba soportando demasiadas inclemencias. Debería haber sido un mago mucho más poderoso para haberlo evitado. Pero no lo soy. Aguanté hasta el límite, y luego, me rompí. It's too late now. I can't be fixed.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quick-tempered.

Cada vez más, me doy cuenta de que mis respuestas emocionales son bastante fuertes. La cuestión que me planteo es si porque exagero las causas o porque realmente lo merezca... o simplemente porque mi situación es complicada, o porque va escrito en mi personalidad.
No sé, pero la cuestión es que realmente, no me suele provocar un estado de bienestar y tranqulidad. Realmente, si me pasa algo que considero bueno, la reacción no es tan exagerada como si es algo malo. Puede que sea baja tolerancia a la frustración... pero no sé... realmente pienso que no me merezco la mayoría de las cosas que me pasan, que me merezco que la vida se porte mejor conmigo. Jeh. Como si la vida pudiera imponer justicia. O como si la justicia fuera un término que pudieran emplear los seres humanos...
Otra cosa que es graciosa es que soy incapaz de mantener un enfado más de... no sé... démosle 24 horas, tirando al alza. Y eso es algo que me intriga... la incapacidad de mantener un sentimiento de ese estilo. Puede parecer muy bonito, pero me paro a pensar y digo: pues la verdad es que tampoco soy capaz de mantener un estado de felicidad más de 24 horas... seguramente menos. En fin...

martes, 1 de noviembre de 2011

Fire.

Las tierras a mi alrededor arden.
Los campos brillan con el naranja de las llamas.
La guerra me rodea, como siempre lo ha hecho desde que tengo recuerdos, pero ahora se recrudece.
Y yo estoy en medio, como siempre.
En una torre de piedra, cuyos soportes son madera.
Y la madera arde, así que no sé cuanto tiempo pasará antes de que se desmorone conmigo dentro.
Al fin y al cabo, las vigas están ya muy viejas y maltratadas.
Y estoy solo.
Todos a los que podría recurrir están lejos, u ocupados.
No los culpo, no.
Cada uno tiene que encargarse de su propio reino, y sé que no es una tarea fácil.
Pero eso no quita para que el mío esté en llamas, consumiéndose por segundos.
And I stand alone.


Lo que daría por un solo cubo de agua...

domingo, 2 de octubre de 2011

Return.

Bueno, bueno, bueno... esto está lleno de polvo... hacía basante que no pasaba a poner esto en orden. Si es que es dejar que pase el verano y volver a esta torre mía para encontrar que todo está patas arriba, empezando por la biblioteca.
Y es que no puede ser... claro, me envían libros nuevos y actualizaciones de los anteriores... y ya no sé cuales estaban en "amigos", cuales en "gente que no me cae bien del todo", cuales en la sección de "conocidos" y cuales en la de "amores platónicos"... ¡Qué rabia!¡Con lo ordenado que lo dejé todo!
Los libros de "planes de futuro" están casi todos para tirar a la chimenea, porque les ha caido agua encima y se les ha corrido la tinta. Mis libros de economía están todos obsoletos, porque con la crisis, toca cambiar mi estilo financiero. La sección de teología está bastante conservada, porque me la tuve que llevar encima para el cruso que hice en verano. Y la estantería de didáctica ahora parece haber duplicado su tamaño... y haberse hecho más soporífera.
¡Ay! ¡Leches! También es mala pata... la sección de "sentimientos" se me acaba de caer encima... y hace daño, la verdad... que era bastante grande... a ver como salgo de aquí abajo... Tenía que haber elegido que me hicieran "tranquilo" y me quitaran los sentimientos... no tendría magia, cierto, pero ahora no tendría que pasarme semanas y semanas quitandome los libros de esta sección de encima y ordenándolos...
En fin, voy a ver si me pongo manos a la obra, que esto no se va a arreglar solo.

jueves, 21 de abril de 2011

Comet (Houki-boshi)



Es una canción elegante.
En japonés también.
Pero en japonés no la entiendo, es el problema.

lunes, 28 de marzo de 2011

Library.

Un mago con algo de carisma y sabiduría tiene su buena biblioteca en su torre. Decenas, centenares de libros, grimorios, compendios y tomos. Tod das sus experiencias y su saber, y posiblemente el saber de sus mentores y conocidos está por ahí, dispersado, en algún punto de la biblioteca, presto de ser encontrado cuando llegue el momento.
Pero... ya me conocéis: soy un tipo con cierta vagancia. Y claro, los libros no se ordenan solos. En un primer momento, cuando son pocos y poco extensos, es fácil recordar encima de qué mesa dejé este o debajo de qué silla está el otro. Pero a mí me encanta acumular estas perlas de sabiduría, y acumulo cantidades ingentes. Y mi mente no da para tenerlas todas en orden. Los códices se deshojan y sus páginas se mezclan con las de otros. Los libros de rol se dispersan entre los libros de ciencia, las novelas románticas entre los libros de autoayuda, los compendios de conjuros con los tomos de ciencia, los diccionarios de élfico con los de inglés...
Y así, es dificil manejar lo que sé cuando alguna visita viene a por consejo o simplemente a charlar. Pero soy consciente de que ordenar todo es muy complicado para mí. Hay libros que deben ser restaurados y otros que deben ser actualizados. Algunos, demasiado peligrosos, que deben ser descartados y otros que deben ser puestos en lugares de fácil acceso. Y es posible que necesite ayuda. No sé si la aceptaré, o si simplemente seré muy selectivo sobre quién puede echarme una mano y quién no, pero sé que la necesito para poner en orden este desastre.

viernes, 18 de marzo de 2011

Suffering.

En ocasiones, el sufrimiento y la angustia no nos escoge a nosotros, sino que somos nosotros los que escogemos la angustia y el sufrimiento voluntariamente.
No se trata de masoquismo. Simplemente, hay cosas que no podemos evitar hacer. Simplemente hay cosas, que queremos hacer sin importar cuan dolorosas puedan ser las consecuencias.

viernes, 4 de marzo de 2011

Good-bye

Todo llega a su fin, unas veces antes que otras.
Esta vez ha sido muy pronto. O muy tarde, según se mire.
Llegas, estás dos meses y adiós.
Hablo de colegio, claro está.

Dos meses han sido suficientes para que haya desarrollado un apego enorme a "mis niños". Y los llamo "mis niños" porque, después de pasar 6 horas al día con ellos, puedo decir que casi he pasado tanto tiempo con ellos como sus propios padres.
Sí, lo recuerdo. Recuerdo que hace 2 meses, el segundo o el tercer día de clase, cuando se les juntaron el hambre y las ganas de... evacuar (por todos los orificios corporales posibles), estaba hasta el moño de ellos. Pero eso simplemente es como con cualquier persona: hace falta conocerla bien para apreciarla.

-Ahí estaba Vega, pequeñita y monísima, negandose a darme un beso, pero encantada de darme abrazos.
-Ahí estaba Juncal, pidiendome con los ojos llorosos que llamase a su madre para que viniera a recogerla por la tarde.
-Ahí estaba Gonzalo, que no me guardó rencor a pesar de que le pillé el cuello con la cremallera uno de los primeros días.
-Ahí estaba Guillermo, auto-dibujándose sonrisas con pinturas o lapiceros en sus fichas, por si acaso yo no se las ponía.
-Ahí estaba Lucía, sonriendo con los ojos cerrados y haciendose la remolona a la hora de despedirse de mí.
-Ahí estaba Alexia, dándome abrazos estilo "constrictor", dándome besos y diciendo que se iba a mi casa en vez de a la suya.
-Ahí estaba Tomás, que aunque fuera un auténtico trasto, me llenaba a abrazos y era tan mono que no podía enfadarme con él.
-Ahí estaba Javier S., que no entendía de la misa a la media, pero que venía como loco a abrazarme en cuanto me veía.
-Ahí estaba Esther, monísima también y lista como ella sola, saludándome por la calle y llamando mi atención en clase.
-Ahí estaba Alicia, una auténtica bicheja, escondiendose entre las sillas mientras contaba los cuentos.
-Ahí estaba Enrique, el que mejor sabía decir "por la chimenea sale un cohete" cuando decíamos "colorín colorete".
-Ahí estaba Daniel, el mayor, haciendo las fichas al instante y pegando a sus compañeros el resto del tiempo.
-Ahí estaba Paula, insistiendo en que no me iba a invitar a su cumpleaños y bailando en cualquier momento.
-Ahí estaba Marina, muy presumida, contándome la enorme cantidad de cosas de Hello Kitty que tiene en casa.
-Ahí estaba Pedro, con sonrisa traviesa, a pesar de ser de los más calmaditos de clase, comiéndose sus tortitas de maiz antes del recreo.
-Ahí estaba Daniel, el pequeño, feliz sobre todas las cosas con su pañal y dibujando a Spider-man todo el tiempo.
-Ahí estaba Julia, llorando porque no quería que su mamá se fuera y agarrandose a mi pierna para que no hiciera lo mismo.
-Ahí estaba Beatriz, con unos ojazos enormes, sin hablar apenas, pero sonriendo de oreja a oreja en cuanto me veía aparecer.
-Ahí estaba Álvaro, haciendo travesuras todo el rato y llorando a mares en cuanto se le llamaba la atención.
-Ahí estaba Jorge, incapaz de mirar o deescuchar a la misma persona durante más de dos segundos.
-Ahí estaba Carlota, que llegó al cole el mismo día que yo, y que aunque tuvo un par de fugas, nunca dió ningún problema.
-Ahí estaba Martina, a la que tardé casi medio mes en conocer, porque cuando ella se puso buena, yo me puse enfermo.
-Ahí estaba Javier L., que hubiera pasado desapercibido si no fuese porque tardaba años en acabar sus fichas.
-Ahí estaba Hugo, siempre dando la impresión de que estaba a punto de romper a llorar, y siempre jugando solito por propia voluntad.
-Ahí estaba Inés, con unos gestos y unas expresiones faciales que muchos actores desearían poder añadir a su registro.
-Ahí estaba Adrián, repitiendo que se había puesto el abrigo "tú" solo y diciendo que se cansaba de hacer fichas a los treinta segundos de empezar.

Y eso solo en mi clase, que luego también tenía a algunos de "mis niños" en la clase de Paulino. Menciones especiales entre ellos para Sara, con los ojos abiertos como platos, siempre con su abu; para Carla, que no dejaba de abrazarme y darme besos, aunque luego se portaba fatal; y para Germán, listo entre los listos, con una memoria espectacular y cara de velocidad o enfado.

Los echaré de menos a todos y cada uno de ellos. Echaré de menos a mi tutora, Iris, que se portó genial conmigo y se molestó en buscar profesores de Primaria que me admitieran en sus clases para poder ver como funcionan las cosas con los mayores. Echaré de menos a Paulino, ese hombre que no solo es el profesor 10, sino también el hombre 10, porque hace de todo y todo lo hace bien. Echaré de menos las conversaciones con él (aunque me llevo muchos sellos y figuritas de los Simpsons de recuerdo). Echaré de menos a los demás profesores, que me trataron genial. Echaré de menos a la máquina de café de la sala de profesores, y también a los bombones y galletas que los profes traían por sus cumpleaños. A las compañeras de prácticas... no las echaré de menos, porque las veré en la facultad.

Pero sobre todo, echaré de menos a mis niños. Espero que tengan el mejor futuro del mundo y que España les llegue sin crisis ni paro y la literatura sin faltas ortográficas ni vampiros brillantes.

Que la fuerza acompañe a mis pequeños padawans.

sábado, 26 de febrero de 2011

Rain.

-Is it raining?
-Yes, I think it is.

lunes, 21 de febrero de 2011

Freedom.

Libertad implica muchas cosas.
En esencia, implica no estar subyugado a alguien de un modo tal que tus acciones se vean seriamente condicionadas.
¿De qué sirve disponer de todo lo que uno puede desear si para disfrutarlo hay que someterse a una voluntad irracional?
Lo que quiero decir es que, vale, me parece correcto que te pongan unas normas para poder hacer uso de las cosas o realizar determinadas acciones, siempre y cuando dichas normas tengan una coherencia conjunta. Si esas normas se basan en la arbitrariedad, no es más que una tiranía en forma de jaula dorada.
Y luego está también que, coherencia aparte, las normas tienen que tener un cierto grado de bondad interna, o justicia, si es que podemos usar realmente ese término. Si se trata de unas normas egoistas que solo son buenas para la persona que las pone, entonces es igual que lo anterior.
En definitiva, para que exista libertad, las peronas vinculadas deben estar en el mismo plano de importancia y poder, y no uno sobre otro, y de estar en niveles diferentes, debe existir un compromiso total por parte del poderoso para preservar el bienestar del débil (como es el caso de los padres con sus hijos cuando son pequeños).
Coherencia y bondad.

martes, 21 de diciembre de 2010

Pawn.

Soy un tipo ambicioso. Sí, me temo que lo soy. Vale, vale, podreis decir "Si fueras realmente ambicioso habrías cogido las prácticas en Londres, o estarías preparando los papeles para ir de asistente de conversación al extranjero... o simplemente habrías hecho una carrera con un poco más de prestigio, y no Magisterio). No es ese tipo de ambición. No es que aspire a ser un tipo de prestigio reconocido a gran escala. Simplemente aspiro a ser importante para la gente que me importa. Pero cuando digo "importante", quiero decir "realmente importante". No me conformo con el peón. Quiero ser el rey.
En el ajedrez hay 18 piezas. Bien, digamos que en los círculos en los que me muevo hay también unas 18 personas (persona arriba, persona abajo) a las que puedo llamar amigos. Sí, soy consciente de que Tuenti dice que son 34, pero si nos ponemos a quitar a los de clase o a la gente que está por compromiso más que por otra cosa, con la que no hablo apenas... de los 20 no pasamos...Es evidente que no todas las piezas tienen la misma importancia, y ahí llega lo raro de mi ajedrez: que solo tiene 3 tipos de piezas. Reyes, alfiles y peones. Del orden de 4 reyes... 2 si nos ponemos estrictos, pero dejémoslo en 4. Del orden de 4 alfiles... tal vez alguno más. Y del orden de 8 a 10 peones, según nos pongamos de exigentes. Sin ningún tipo de menosprecio a los peones, que también son gente estupenda. La clasificación está en función del grado de vinculación con la persona. No se puede entrar siendo un rey o un alfil (tiendo a llamar obispos a los alfiles... influencia del ajedrez del Cid y del "bishop" que se usa en Inglés, supongo), son posiciones que se ganan con el tiempo y el esfuerzo... o eso creo... o eso quiero creer.
¿El problema? Quiero ser un rey para los reyes, y no menos de un alfil para los alfiles. Y quiero que los peones asciendan de rango para ser el alfil de más personas. Y quiero que los alfiles asciendan de rango para poder ser el rey de más personas. La cuestión es que no todo el mundo tiene un ajedrez como el mío. Hay gente con ajedreces de decenas de personas más que yo. Y la mayoría de la gente no tiene mas que un rey, y evidentemente, no es un puesto que van a darme a mí. Pero yo lo quiero, porque creo que me lo merezco. Claro, yo me digo: "Leches, si siempre estoy ahí, preguntando que tal van las cosas, preocupándome por los demás, ayudando siempre que puedo... ¿y luego no se me recompensa con una posición acorde a mis esfuerzos? No me parece justo". Y esto con mis reyes... pero también con mis alfiles.
Y sí, soy consciente de que el símil no es precisamente acertado: las personas no son piezas de juego de las que se pueda prescindir. Lo que busco, esencialmente es establecer una similitud solo con la jerarquía y las proporciones de cada grupo, no hacer un paralelismo con otros aspectos.
Pero volvamos otra vez al tema... realmente me hunde no ser alguien importante para los que me importan. Que leches... no nos engañemos, sé que lo digo por una sola persona. En el fondo... creo que los demás me colocan en una posición similar a aquella en la que los tengo yo a ellos. Nee-san... ¿tú sabes por dónde voy, verdad? *Sigh* *Sonrisa amarga*
Arhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...

viernes, 3 de diciembre de 2010

Grimoires.

Cuando un mago ha progresado ampliamente en el dominio de la técnica arcana, decide recoger su sabiduría en un grimorio. Ahí reune todo su conocimiento, no solo sobre los hechizos que el mismo ha inventado, sino sobre distintas consideraciones sobre los conjuros de otros arcanistas, sobre los distintos trucos para organizar el maremágnum de cachivaches que acumula en su torre, sobre como protegerse de los enemigos o sobre dónde hospedarse en los viajes largos. Es como una especie de portfolio de toda su vida, un manual para recordar aquellos detalles pequeños que tan difíciles son de recordar o aquellas consideraciones que se tienden a pasar por alto.
En parte, este lugar dentro de la red de redes es como un capítulo de ese grimorio personal de DM. Me ayudará a recordar cosas y me ayudará a superar otras, y a recordar como las superé para poder volver a enfrentarme a esos problemas si vuelven a aparecer. A recordar lo que fue y lo que me hubiera gustado que fuera. Ayudará a no olvidar (Don't you... forget about me... don't, don't, don't, don't; como decía la canción).
*Sigh* Ahora que digo de canciones, me ha venido a la mente el otro día... el martes, creo. El miércoles había examen de Bases Psicológicas, pero era incapaz de concentrarme en la materia del examen (las razones, por el momento, me las guardo). Y mientras cenaba, encendí el ordenador y decidí poner música. La primera vez en toda mi vida que he necesitado escuchar música para poder seguir adelante. No me equivocaba cuando dije que la música es magia tejida en forma de sonido... creo que la entrada se llamaba "Music.". Pero sí, lo necesité. Y la verdad es que ví como iba cambiando mi estado de ánimo a una velocidad enorme. Para los interesados, empecé por "The misery", de Sonata Arctica, y la verdad es que me hundió más aún.



Luego pasé a "Crash", de Matt Willis, y empecé a animarme algo.



"Living on a prayer" de Bon Jovi también ayudó bastante (oh~! We're half way there!)



Y juraría que ninguna más... Recuerdo que quería haber puesto... ah, sí, también escuché "A man for all seasons" de Robbie Williams (Queen and country safe and sound, with villians six feet underground, and no one knows, 'cos no one's found any trace of a man for all seasons, loves them and leaves them alone, so alone).



La que quería haber escuchado pero no me dio tiempo fue "Still alive", de Lisa Miskovsky.



En cualquier caso, me animó el conjunto y fui capaz de seguir estuciando con la cabeza un poco más centrada. Y salió bien el exámen, las cosas como son. He puesto los videos que uso para escuchar esas canciones, porque a mi parecer, es necesario un apoyo visual que realce el mensaje.
Y no sé que más... grimorios... a veces hace falta un empujón para empezar a escribirlos.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Death magic.

No me convence la idea de poner dos palabras en el título; nunca antes lo había hecho aquí. Pero bueno, era necesario. Me acordé de las zonas de magia muerta y me pareció muy orientativo.
Cuando un mago entra en una zona de magia muerta, su poder se anula por completo. Mejor dicho, su energía (incluida su propia vitalidad) se anula por completo. Es como un desagüe por el cual se escapa el maná y la fuerza vital a un ritmo vertiginoso.
Llevo un ya unos días sintiendome así: drenado. Pero no solo drenado, sino con la sensación de que va a ser difícil recuperarse. No es solo una abrumadora dificultad para sentir alegría, sino también una enorme facilidad para que la situación me supere y me vea impotente y con ganas de romper a llorar. Soy consciente de que a otros les parecerían nimiedades, pero últimamente, un pequeño imprevisto o una situación mínimamente molesta o preocupante me resulta realmente tormentosa.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Humiliation.

Es complejo de explicar.
En ocasiones, no tengo ningún problema para ponerme en evidencia, o hacer cosas realmente estúpidas, delante de gente que conozco bien. Supongo que me digo a mí mismo que si voy con la intención de humillarme, técnicamente no será humillante en absoluto, puesto que ese era mi objetivo.
Pero si la situación que me hace quedar mal no ha sido previamente diseñada en mi mente, el dolor emocional que me causa es insoportable. A nadie le gusta ser humillado, o que le haga de menos otra persona.
Es horrible. Tengo clavadas en mi memoria y en mi corazon todas esas situaciones que a lo largo de la vida me han ido ocurriendo, desde que estaba en Educación Infantil hasta el día de hoy. Y es verdaderamente doloroso. Es posible que alguna vez, si tenéis suerte, me escucheis pegar un grito y grabar una mueca retorcida en mi rostro sin motivo aparente. Eso es que he recordado uno de esos pequeños traumas.
A nadie le gusta parecer un idiota a ojos de la gente que le importa. Y creo que yo lo aparento con demasiada frecuencia.

viernes, 29 de octubre de 2010

Thursday.

Si. Ayer empezó bien. Clavé ese examen de historia que me preocupaba. Enrique II, la Carta Magna , las Provisiones de Oxford y las consecuencias de la Guerra de los Cien Años. No me atreví a ponerme un 9,5 o un 9 en la autovaloración del examen, porque aunque estuviera seguro de que no me faltaba nada, me parece que hubiera sido un tanto arrogante. Al final me adjudiqué un 8,5. El 10 para Dios y el 9 para mí, decía el profesor de una amiga (o eso asegura ella).
Luego vino la reunión para repartir las prácticas en colegios. Me tocó el colegio que quería, pero en infantil, de modo que solo impartimos 4 horas de inglés a la semana. Claro, me pareció un poco penoso. A lo mejor una profe me apaña las cosas para que pueda estar el segundo mes con una profe de primaria (recemos por ello). Aunque claro, luego, algo me dice que las profesoras del colegio me guardarán rencor por ello. Supongo que la de infantil se lo tomará como que no me gusta su forma de dar clase. Pero bueno, todo se andará.
Luego degusté un nuevo capítulo del manga de Bleach, un tanto penosete, a mi parecer. pero oye, a lo mejor luego evoluciona de forma correcta y se convierte en algo interesante.
Y bueno, la tarde movidita. Había que comprar complementos para disfrazarse por la noche, había que tratar de organizar a los americanos... Bueno, lo de los complementos bien (aunque faltó la pistola, pero bueno, lo puedo pasar). Lo que me da de pensar son los americanos. Creo que no había hablado de dos incorporaciones más recientes: Nick, un chaval ingenioso, que lidera conmigo una revolución contra la ambigüedad y hace puenting desde la catedral; y Alison, una chica muy simpática (y muy guapa ella, todo sea dicho). Bueno, la cuestión es que pedí que se propagara la intención de salir por la noche entre el sector Michigan, pero a la hora de quedar, solo había un chaval, Brendan (no sé si lo había mencionado). Y a los 20 minutos, dice que va a buscar al resto, y vuelve con dos chicas americanas más y la mitad de mi clase (todos ellos luciendo sendos monos de trabajo con sangre de pega). Y no sé que pensar. Tal vez no le caiga bien al sector americano. O no tan bien como pensaba. Y los desengaños sociales no suelo tomármelos bien...
Pero bueno, ahí estuve, con un flamante traje, corbata roja, gafas, el pelo teñido de gris canoso (recogido con un lazo amarillo, muy elegante todo) y una bata llena de sangre (para hacer juego con la corbata. El hecho de que medio burgos estuviera disfrazado y el llvar conmigo a un zombie con traje de ejecutivo (Mr. Lezcano) y una... nosequé lolita (vamos, Andrea con un vestido blanco de lolita, pero lleno de sangre) ayudó a no sentirme extraño enormemente (aunque después de salir como Mayuri el año pasado, estoy entrenado para estas contingencias).
Veremos. Veremos como se desarrollan las cosas estos días...
Oh, casi se me olvidaba que estuve a punto de perder la cartera... Pero esa es una historia para contar directamente, a ser posible en persona o por teléfono.

viernes, 8 de octubre de 2010

Guilt.

Sigh.
Me he perdido media clase de Bases Psicológicas de la Educación por ir a pedir el justificante de que no tengo antecedentes penales. Lo necesito porque quiero echar la solicitud de un mes de prácticas en Londres. Y eso que ni siquiera se si iré (fundamentalmente porque no me veo capaz de valerme por mí mismo un mes).
Y luego me he perdido media clase de Literatura Inglesa porque Pernas me llamó para ver si salía un poco antes y así hablábamos algo.
Y me siento bastante culpable por lo último. Por lo primero no, porque firmé en la hoja de asistencia, y avancé en el trabajo como si no hubiera perdido nada de tiempo, y porque me quedé preguntando dudas a la profesora (que es la forma sutil de hacer la pelota: hacer que te interesas por la asingnatura, aunque en realidad, me interesa, no es fingimiento). Pero en Literatura... no he firmado en la hoja, no sé que habrán hecho en el tiempo que he perdido... Sigh, esperemos que las cosas salgan bien.