domingo, 27 de febrero de 2011

Invocation.

La invocación de personajes extraplanarios requiere necesariamente el trazado de un círculo de invocación. El trazado de dicho círculo debe realizarse de forma meticulosa, evitando por todos los medios cualquier error significativo en las medidas de cada uno de sus componentes o en las runas de los anillos de protocolo. Es desaconsejable utilizar compases de cuerda para trazar las circunferencias, puesto que su longitud puede variar en función de la tensión que le demos, dando como resultado circunferencias no cerradas o defectuosas. En su lugar, se recomienda el uso de una tabla de madera o metal con múltiples agujeros, no solo porque su rigidez permita trazar circunferencias más precisas, sino también por el hecho de que nos permite agilizar el proceso de trazado si los agujeros han sido realizados a las distancias que luego utilizaremos en el círculo de invocación. Los lápices de grafito o carboncillos solo se deben emplear para trazar las circunferencias en casos de extrema emergencia, puesto que el carbono de los mismos provocaría una pérdida ingente de energía quintaesencial, lo que elevaría enormemente el gasto de quintaesencia y podría poner en peligro la propia energía vital del conjurador. Si el círculo va a ser trazado sobre un terreno duro, como el granito, es más recomendable usar una tiza o incluso, un cristal de cuarzo. Si el terreno es blando, siempre podremos valernos de un palo para realizar el trazado, teniendo la precaución de que el surco que realicemos no sea excesivamente profundo (alrededor de un par de milímetro de profundidad es suficiente). También es conveniente que el terreno sea lo más llano y liso posible para evitar distorsiones mágicas en el proceso de invocación. No es necesario decir que el terreno debe estar limpio, sin piedras u objetos de tamaño significativo (es decir, de un tamaño fácilmente perceptible por el ojo humano).

Acabada la sección de consejos básicos, pasamos ya a la parte del trazado del círculo de invocación, la cual conlleva dos fases: el trazado del círculo de translación y el trazado del círculo o círculos de conjuración.

Trazado del círculo de translación:

El círculo de traslación es el eje central del círculo de invocación. En su interior es donde tiene lugar la traslocación del individuo invocado. En sí mismo, no tiene poder alguno, y necesita de los círculos de conjuración para poder cumplir su cometido. Al contrario que el trazado de los círculos de conjuración, el delineado de estos círculos no es una ciencia exacta, y depende en gran medida del conocimiento de la criatura que vamos a invocar y de la intuición del conjurador o conjuradores. El trazado deberá realizarse del siguiente modo:

1.- Trazad la primera circunferencia, con un radio alrededor de un metro mayor al que estimaríamos oportuno para poder contener a la criatura o ser que va a ser invocado.

2.- Trazad la segunda circunferencia con un radio igual al apotema del heptágono inscrito. (Es preciso recordar que dicho heptágono inscrito es solamente una guía del trazado del círculo de traslación, de modo que no lo trazaremos físicamente, sino que utilizaremos otros medios para plasmarlo, tales como haces de luz, proyecciones, varas, cuerdas, etc.).

3.- Fragmentad el primer anillo en siete secciones iguales por medio de segmentos que vayan desde la primera circunferencia hasta la segunda.

4.- Inscribid las runas del protocolo de invocación en las secciones del anillo, usando para ello un cristal natural infundido de Quintaesencia o un cristal de Lirio.

5.- Trazad la tercera circunferencia con el radio que hayamos estimado oportuno para contener al ser o criatura que vayamos a invocar.

6.-Fragmentad el segundo anillo en tantas secciones como sea oportuno en función del plano de origen de la criatura que vayamos a invocar:

-Plano Astral: 3 secciones

-Plano Material: 4 secciones

-Plano Etéreo: 5 secciones

-Infierno: 6 secciones

-Cielo: 7 secciones

-Purgatorio: 8 secciones

7.- Trazad las runas del protocolo de translación correspondiente al plano elegido, usando para ello un cristal natural infundido de Quintaesencia o un cristal de Lirio.

8.- Trazad el polígono correspondiente, haciendo que sus vértices coincidan con los puntos donde los segmentos de fragmentación del protocolo de translación se encuentran con la tercera circunferencia.

Trazado del círculo de conjuración:

Los círculos de conjuración se disponen alrededor del círculo de translación, unidos a este por líneas que se continúan de los segmentos de separación entre las runas del protocolo de invocación del círculo de traslación. De esto se desprende que un máximo de siete círculos de conjuración puedan trazarse junto al círculo de traslación para completar el círculo de invocación. Dichas líneas de conexión deberán tener una longitud igual a la suma del radio de la primera circunferencia del círculo de traslación y la primera circunferencia del círculo de conjuración. En caso de que vayamos a alimentar el círculo con vitae, trazaremos la fuente en esta línea. El trazado deberá realizarse del siguiente modo:

1.- Trazad la primera circunferencia con un diámetro igual a la altura del conjurador que vaya a introducirse en el círculo de conjuración.

2.- Trazad la segunda circunferencia con un radio igual al apotema del heptágono inscrito en la primera circunferencia. (Tal y como se mencionó anteriormente en el círculo de traslación, este heptágono no se trazará físicamente).

3.- Fragmentad el anillo en siete secciones iguales por medio de segmentos que vayan desde la primera circunferencia hasta la segunda. Hay que tener en mente que la línea de conexión con el círculo de translación no debe continuarse en una línea de fragmentación del protocolo del círculo de conjuración, salvo si tenemos la intención de alimentar el círculo con nuestra propia vitae. Si, como es normal, tenemos intención de alimentar el círculo con Quintaesencia, deberemos procurar que la línea de conexión con el círculo de translación llegue hasta la mitad exacta del arco exterior de una de las secciones del protocolo.

4.- Inscribid las runas del protocolo de invocación en las secciones del anillo, empezando por la sección situada a la derecha de donde vaya a ir la línea de unión con la fuente y continuando en sentido de las agujas del reloj, de modo que la última runa quede en la sección situada a la izquierda de dicho lugar. Para el trazado de las runas puede emplearse tanto un cristal natural infundido de Quintaesencia como un cristal de Lirio.

5.- Trazad la línea de unión con la fuente y el círculo donde se vaya a colocar la fuente. Si la fuente va a ser de Quintaesencia, dicha línea saldrá del extremo opuesto al punto donde el círculo de conjuración se une por una línea con el de translación, y tendrá una longitud igual al radio de la primera circunferencia del círculo de conjuración. Si la fuente va a ser de vitae, esta línea es coincidente con la línea de unión entre círculos. El diámetro de la fuente es siempre de un palmo. Si la fuente es de vitae, ésta debe estar a una distancia de la primera circunferencia del círculo de conjuración igual al radio de ésta. Recordemos que no es necesario que todos los círculos de conjuración que se unan a un circulo de traslación utilicen el mismo tipo de fuente, pudiéndose combinar éstas en cualquier proporción.

6.- Trazad la estrella de siete puntas, inscrita en la segunda circunferencia, de modo tal que las puntas de dicha estrella coincidan con los puntos en los que los segmentos de separación del protocolo se encuentran con la segunda circunferencia.

Cuanto mayor sea el número de círculos de conjuración que se añadan a un círculo de translación para crear un círculo de invocación, mayor será la potencia del mismo, aunque dicha potencia dependerá enteramente de la capacidad de los magos que canalicen la Quintaesencia, pudiéndose dar el caso de que un círculo de invocación mantenido por un solo mago de gran poder sea más potente que uno mantenido por siete magos de menor talento.

Una vez realizado el trazado completo del círculo de invocación, el conjurador o conjuradores se introducirán en sus respectivos círculos de conjuración, y con cuidado de respetar los trazos del círculo, colocarán la fuente de su círculo en su circunferencia de fuente. Realizado esto, deberán situarse rápidamente dentro del heptágono que se forma en el centro de la estrella para poder empezar a canalizar la Quintaesencia y llevar a cabo la invocación.


Extraido de "Arcanos Revelados" (Sección 3, capítulo 2), de Diego Moral.

(Si te has leido todo esto y lo has entendido, deja un comentario)

2 comentarios:

  1. En "El amuleto de Samarkanda" parecía mucho más sencillo xD
    Cuantas mentiras hay siempre en la ficción, todo sencillísimo comparado con la cruda realidad ^^

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